ANALOGÍAS
La palabra analogía es utilizada para señalar una relación de
semejanza entre dos términos o cosas distintas. La conclusión para
referirse a algo “análogo”, se realiza mediante el razonamiento de que dos
cosas, términos o elementos son similares, aún manteniendo las diferencias; lo
que resulta en que muchas veces se utilice el término analogía a la hora de
realizar comparaciones entre dos objetos, términos, palabras o situaciones.
Para esto nos dedicaremos a dividirlas en dos grandes clasificaciones: simétricas
y asimétricas. Dentro de las analogías simétricas encontramos
aquellas en que el orden de los componentes de la palabra base pueden ser
cambiados o alterados, sin que la relación entre ambos se modifique. En
contraposición, las analogías asimétricas
1) Analogías simétricas.
En principio, nos remitiremos a la analogía que se realiza teniendo en
cuenta los términos, que abarcan las palabras que tienen un vínculo a otra,
siendo la otra totalmente diferente. Esto hace que, al hablar de una, no
hablemos solamente de un término, sino de otro a la vez, relacionándose analógicamente.
Esto sucede con las clasificaciones de analogías simétricas que desarrollaremos
a continuación.
Esto nos remite, por ejemplo, a la sinonimia, cuando dos
palabras diferentes tienen el mismo significado o se refieren a la misma
condición.
Las relaciones analógicas por complementariedad, se
realizan cuando los objetos que se enumeran se corresponden. Es decir, al
nombrar a uno de ellos, se vincula con otro que es necesario para la función
tangible del término. Ejemplos: violín/arco.
Las relaciones cogenéricas se enuncian a la hora de nombrar
palabras que forman parte del mismo concepto, de la misma clase o de la misma
categoría. Esto sucede, por ejemplo, con ciertos nombres de animales que, si
bien no son exactos, pertenecen tal vez a la misma clasificación.
2) Analogías asimétricas
En las relaciones analógicas de antonimia, si bien los
términos proponen ideas contrarias o que se oponen, a la hora de analizarlas se
relacionan la una con la otra.
En el lenguaje también la analogía es utilizada para indicar las relaciones
analógicas de intensidad, es decir, para realzar o enfatizar el
significado de otra. Éste es el caso de “malo” que, para significar o enfatizar
la palabra, utilizamos el adjetivo “pésimo”.
Analogías asimétricas inclusivas
En el caso de las relaciones analógicas inclusivas, que también son
relaciones analógicas asimétricas, debemos dedicar una clasificación aparte,
debido a que se subdivide según el caso. Esto hace que podamos encontrar
aquellas que parten de la concepción de una totalidad y un componente, para
luego distinguirlas entre sí.
- Entonces,
nos encontramos con la relación
existente entre género y especie, en la que una se
considera incluyente, y la otra es la incluida. Este es el caso en que
muchas especies de animales, como la ballena, por ejemplo, se encuentran
incluidas dentro de la clasificación de cetáceos y ballena es considerada
la especie y cetáceo es género, dándose así una relación analógica entre
estos dos términos.
- Las
relaciones analógicas con respecto a un todo que es parte de ese todo,
representa la relación existente entre el todo propiamente dicho y los
elementos que lo componen. Esto sucede, por ejemplo, con la relación
existente entre tímpano/oído, en que el tímpano es parte, mientras que el
oído es el todo.
- Para
explicar las analogías
de conjunto/elemento, es necesario reparar en los
conceptos de sustantivos colectivos. Entonces, uno de los términos es un
sustantivo colectivo, mientras el otro es el sustantivo individual, que a
su vez es la suma de estas individualidades, lo que concreta el colectivo.
Un ejemplo para comprender: Las analogías
de continente/contenido implican que uno de los elementos
u objetos es contenido por otro, de manera total o parcial.
Otros tipos de analogías
- Al hacer
referencia a las zonas de tránsito o almacenamiento, por ejemplo,
descubrimos la analogía por ubicación. Entonces, si hablamos
de un garaje o de un hangar, sabemos que el medio de transporte que se
alberga allí se relaciona analógicamente.
- Las analogías de causa y efecto
nos hablan de uno de los términos a analizar, que hace efecto en otro y lo
desencadena. Este es el caso de un virus, que desencadena una enfermedad,
por ejemplo.
- Para
relatar una analogía secuencial, referimos el orden de
colocación de los objetos en cuanto al tiempo y al espacio que determina,
por ejemplo, que la palabra noviazgo se relaciona con el término
matrimonio por analogía secuencial, al estar uno antes que el otro y uno
después que el otro.
- Dentro
de las analogías
por función, por ejemplo, se considera como
clasificación la finalidad a la que está destinada un objeto.
- Lo mismo
sucede con la analogía por reciprocidad, que reconoce que un
término es sumamente necesario para la condición de existencia de otro.
Por ejemplo, tiene que haber una presa para que exista un predador; así
como tiene que haber seguidores para establecer la condición de líder.
- La relación de analogía por medio
del producto, pone especial atención al producto que
resulta, es decir, relaciona los términos mediante los que resulta un producto
final y transformado. Esta es la relación analógica existente, por
ejemplo, entre zapatero/zapato y petróleo/nafta.
- Si
hablamos de la analogía existente por instrumento,
hablamos de que la herramienta o el instrumento que se utiliza es capaz de
realizar un cambio en el entorno. Este es el ejemplo contenido en que la
tiza es utilizada por el profesor para educar y proporcionar enseñanza en
sus alumnos.
- La
relación de analogía
por características se define por señalar alguna
distinción de otro. Por ejemplo, azúcar/dulce; limón/ácido, etcétera.
- Analogía Verbal: Es la semejanza o afinidad de
relaciones existentes entre dos pares de palabras. Esta semejanza emerge a
raíz del proceso de comparación y se consolida considerando los rasgos más
importantes y notorios de dichas relaciones.